Cerré el libro y supe que esa noche todo cambiaría...
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He estado recorriendo Vivec y a estas alturas puedo decir que le conozco bien, no como la palma de mi mano, pero bien. Mi intención era pasar desapercibido, mi intención era hacer las cosas rápido, hacerme de unos cuantos miles de septims y abandonar la ciudad para no levantar sospechas sobre mi persona. Sonaba a buen plan, parecía buen plan, era simple y puntual. Era un buen plan.
Era buen plan… si lo hubiera seguido el plan yo no estaría en este dilema.
La tentación es uno de las primeras cosas que debe controlar un ladrón, no siempre se trata de algo negativo, por lo cual un buen ladrón tiene que aprender a evaluar bien las oportunidades, desarrollar buen juicio y por sobre todo no dejarse llevar por la tentación si las circunstancias no son favorables. Pase lo que pase, sea cual sea el objetivo, no importa que tan grande sean las recompensas o las ganancias; si la situación no es favorable la tentación debe controlarse por completo. He visto como personas con gran talento se pierden en este concepto, es uno de los más grandes enemigos de un ladrón. La tentación y el buen juicio.
En mi vida he robado prácticamente de todo, pero si hay algo con lo cual soy fácil de tentar… Son las gemas. Siempre ha sido un problema el controlarme cuando hay gemas de por medio, es prácticamente mi única debilidad. Me es imposible refrenar ese ímpetu de obtenerlas una vez que las veo, me han metido en más de algún problema y siempre ronda la calamidad cuando no he podido controlarme. Esta no sería la excepción.
Recordando un poco las conversaciones en prisión le he estado dedicando gran parte de mi tiempo a la reducción de objetos relacionados con alquimia. Recuerdo que nuestro compañero altmer solía quejarse de la mala calidad de los implementos que usábamos para refinar Moon Sugar pero no teníamos manera de obtener algo mejor, de hecho fue con un poco de suerte y ayuda de nuestros contactos que logramos infiltrar aquellos objetos. Pero estas quejas eran algo recurrente y daban espacio a conversaciones de las cuales pude extraer la gran importancia y elevados precios que suelen tener los objetos relacionados con la alquimia. Cosa buena, puesto en que en Vivec hay un gran número de personas dedicadas a jugar con líquidos, polvos raros y elementos de las más diversas clases.
Y en eso estaba, haciéndome una fortuna reduciendo artefactos hasta que se me ocurrió la genial idea de investigar un poco sobre el tema para ver si existía mayor potencial en este rubro, en una de esas podía extraer algún otro objeto y no sólo esos gigantescos artefactos. Todo esto bien, hasta el momento en que abrí un libro y noté ilustraciones de gemas y piedras preciosas que no había visto en mi vida. Todas, todas fabulosas.
Hay sólo una cosa que sé en este momento… La caja de pandora se ha abierto.