Me arrastre por las escaleras hacia la salida de la cripta. Apenas podíarespirar, con un esfuerzo monumental logre llegar hasta la puerta. Me apoyecontra la puerta y mire mi hombro derecho donde sentía un dolor punzante.Observe con desprecio la flecha de ese arquero esqueleto. Con mi mano izquierdame arranque la flecha de la herida y la sangre empezó a brotar. El dolor casime hace desmayar, solo la imagen de mi padre me mantuvo consiente.
Solo los fuertes sobreviven, solía decirme mientras entrenábamos.
Recuerdo como con facilidad me derrotaba en el arte del combate conespada. Siempre terminaba mordiendo el polvo en nuestros enfrentamientosdiarios. Después de eso se dedicaba a cocinar y me mandaba a tallaruna nueva espada de madera, puesto que la mía siempre se rompía durante lapráctica. Nunca logre romper la espada de mi padre y cuando le pregunte sihabía algún secreto para tallarlas me dijo algo que nunca olvidare:
Las espada perfecta solo está completa cuando un maestro de la espada lablande, sino solo es un pedazo de metal.
Al principio no entendí bien a que se refería, toda mi vida pensé que meestaba ocultando algo, que simplemente me consideraba demasiadoinexperto como para pasarme el resto de su arte o que envidiaba mi capacidadpara hacer magia heredada de mi madre. Ahora entendía a que se refería.
Mire la espada y leí nuevamente la inscripción en elfo antiguo de sunombre “Demonio”. Recordé como al momento de levantarla, me había parecidodemasiado pesada para blandirla, pero al agitar la hojacontra esas abominaciones y destazarlas en pedazos, se había vuelto ligera comouna pluma. A pesar de salir victorioso casi sin ningún esfuerzo, uno de esosmonstruos había alcanzado a herirme.
Una gran espada, espadachín lejos de ser digno de ella.
Laprisión había mermado mis habilidades. Necesitaba entrenar, mejorar tanto mitécnica con la espada como mi magia. Sentía la necesidad de nuevos desafíospara ponerme a prueba.
Unavez detenida la hemorragia en mi hombro, abrí la puerta y salí de la tumba. Aunllovía. Retome el camino hacia Balmora.