Decidí caminar hacia Balmora. No solo como una forma de ahorrarme el pasaje del Silt Strider, sino también como una forma de reencontrarme con mi tierra natal. Esto probó ser una decisión fatal.
Avanzada la tarde empezó a llover torrencialmente, no es que me moleste la lluvia, pero ya era tarde, estaba cansado y tenía hambre. Como faltaba poco para el anochecer decidí que era hora de buscar refugio. Cerca del camino encontré lo que parecía ser una cueva abandonada. Había una inscripción en elfo antiguo en la entrada. A pesar de que mi elfo antiguo estaba un poco oxidado, esos años lejos de Morrowind habían cobrado su precio. Logre entender la siguiente frase:
“Ancestral Tumba de Andrano, solo los…”
Solo los…, que querrá decir, ¿Valientes?, ¿Dignos?...
Bueno a pesar de mi mala espina, decidí ignorar mis supersticiones Dunmer y adentrarme en la cueva.
Me las he visto peores – me dije y di un paso adelante.
Estaba oscuro, use mi magia para iluminar mi camino, siempre con espada en mano. De repente encontré unas antorchas encendidas.Me las he visto peores – me dije y di un paso adelante.
Para ser una cueva abandonada, no está muy abandonada – me dije. Apague mi llama mágica y seguí a pesar de que mis instintos me rogaban por salir de ahí lo antes posible.
Extraño la entrada no tenia señas de uso en mucho tiempo, sin embargo el interior parece un cuento totalmente distinto, ¿Habrá otra entrada?
Al llegar a la base de las escaleras encontré el cadáver de un hermano Dunmer, que yacía en la base de las escaleras. A pesar de que obviamente el cuerpo llevaba meses ahí tirado, pude notar que fue apuñalado por la espalda mientras intentaba escapar de algo. ¿Pero de qué? Si hubieran sido esclavistas o bandidos los que estuviesen ocupando esta cueva como base, no habrían dejado el cadáver aquí, para ahogarse ellos mismos en su podredumbre – me dije.
De repente escuche un lamento. Seguí el ruido en busca de su origen. Lo que halle me helo la sangre. A los pies de un altar, el que me pareció pertenecía a san Veloth, se encontraba un espectro. Sus uñas eran como garras, su cara era como si le hubiesen succionado toda la sangre en vida y el resto de su cuerpo, o lo que parecía su cuerpo, estaba cubierto por una túnica gris hecha harapos. Apenas el ser infernal se percato de mi presencia se me lanzo en un frenesí increíble. Lo único que atine a hacer fue a darle con mi espada, lo cual no fue muy efectivo, puesto que esta paso a través de él como si fuera aire. Probé con lo siguiente a mi disposición, el hechizo bola de fuego. Este resulto ser bastante efectivo. Después unos cuantos intercambios entre bolas de fuego y arañazos, logre derrotar al espectro. Sin embargo el encuentro con el espectro no solo agoto mas de la mitad de mis reservas de magicka, sino que también recibí unas heridas bastante profundas.
Me recline contra el altar y mi cansancio se llevo todas las fuerzas que me quedaban.
Caí en un sueño profundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario