Maldigo mi
suerte mientras continúe caminando hacia balmora, no pudiendo ser un viaje
tranquilo a pie sino que a mitad de camino escuche a alguien gritar y al
segundo después una cuerpo azotado en el suelo, puedo decir que no fue una
linda forma de morir del tipo pero bueno sus cosas me sirvieron bastante para
pasar el frio de la noche y además una espada que poseía ahora era mía y fue de
bastante ayuda para afrontar lo que se me venia en el camino hacia balmora,
cuando se me ocurrió pasar por unos paramos los cuales estaban infestado de
cucarachas, gusanos y una ves bastantes molestas, los cuales hicieron un
fastidio este viaje, ya muy entrada la noche logre llegar a balmora y cuando
final mente espero que nadie me moleste para llegar a la posada mi suerte
nuevamente me la juega, un guardia imperial, grandioso, de nuevo un estúpido interrogatorio básico. Lamentablemente entre
mi estadía en confinamiento solitario en prisión y el “lindo” viaje en barco mi
cuerpo es como el de un niño, con suerte mi mano ha reconocido el acero de la
espada. así que seguí el procedimiento para que me deje tranquilo y pueda
seguir.
Cuando el
guardia por fin me dejo seguir, busque alguna posada que aun estuviera abierta
para poder alquilar alguna cama, pero todas estaban o cerradas o ocupadas,
vagando por la ciudad buscando algún sitio donde dormir o algún callejón que se
pareciera al piso de la prisión, di a parar al gremio de guerreros donde vi
signos de compañerismo a lo que fue alguna vez un guerrero que alzo malamente
su espada hacia el hijo de un político dándole muerte, después de una pequeña “persuasión
y razón” me ofrecieron una acogedora cama que me vasto para descansar hasta la
mañana.
Al día
siguiente un recuerdo perturbador me despierta-maldición el estúpido paquete que debía entregar para ese tal….- mi
mente no logra recordar el nombre de tal individuo, busco desesperado en el bulto
si esta su nombre para empezar a buscarlo, gracias a dios se encontraba hay caius cosades, quien pudo a ver sido para
haberme hecho perder ese tiempo. Cuando salí da la habitación me dirigí a
hablar con la encargada del gremio de guerreros(una mujer quien lo habría pensado) llamada eydis, parecía bastante
fuerte incluso penque que pudo haber servido en la prisión ayudando a cuidar
esos idiotas cuando se les ocurría estafar a algún guardia o a alguien de
influencias en prisión. Cuando termine de charlar de con eydis me informo que caius cosades se encontraba al otro lado
del pueblo además de que mi izo una invitación a unirme al gremio de guerreros
pero le dije que una vez que allá termina esta tarea lo iba a pensar. Partí hacia
el otro lado del pueblo y gracias a las indicaciones del eydis encontré muy fácil
la casa donde aloja ese sujeto.
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