viernes, 24 de febrero de 2012

Recuerdos de un pasado etéreo


Voy en carga hacia mi enemigo, un hombre de túnica negra que esta lanzando alguna especie de hechizo sobre alguien extrañamente parecido a mi, no logro verlo con claridad y al hombre de negro tampoco, todo es difuso y etéreo a la vez, son como fantasmas, fantasmas luchando en un mundo onírico pero a la vez tan real, cuando estoy a punto de golpear a mi objetivo este se giro hacia mi, me muestra su delgado y huesudo rostro, sus profundas cuencas eran adornadas con ojos completamente negros, ahí no había iris o pupila, todo lo que contenían sus cuencas era oscuridad. Sonrió y al decir alguna clase de hechizo en un lenguaje que jamás había escuchado, el tiempo se detuvo para mí, pero para nada más a mí alrededor.

Aquel ser de ropajes y ojos negros reía a carcajadas mientras se acercaba a  mi, yo sin poder mover ningún musculo y con la mirada clavada en el, me sentía impotente ante la idea que yo seria el próximo en caer, llego a un paso de mi y me dijo "tu padre ya esta muerto y tu eres el ultimo que queda de tu clase, puedo apostar que ya no recuerdas siquiera mi nombre, porque no me respondes, ahhh se me olvida que no puedes hablar, pero vamos a solucionar eso."

-vi como nuevamente lanzo un hechizo y podía hablar nuevamente, "que le haz hecho a mi padre" le dije con furia mientras no podía creer que fuera mi padre el que acababa de ver morir.

-tranquilo, tranquilo, el murió hace mucho tiempo y esto es solo un recuerdo, pero en otros temas no sabes lo complicado que fue sacarte de la cárcel, ahí dentro matarte no hubiera tenido sentido y para hacerlo mas divertido prefiero dejar la opción en tus manos. Yo me largo de aquí, si quieres matarme adelante, pero primero tendrás que buscarme, así como estas darías mucha menos pelea que tu padre y él fue muy fácil.

Nuevamente su sonrisa inundo su rostro, la que se perdió tornándose negra al igual que su rostro, y cuando todo lo que había dentro del gorro de la túnica fue tinieblas, simplemente desapareció...

Desperté sudando al lado de la fogata, mi cabeza daba vueltas y todo se veía borroso, luego de un momento respirando profundamente las cosas a mi alrededor comenzaron a volverse solidas de nuevo, me levante lentamente para que no volviera el mareo y tome mis cosas, era hora de partir, pero en la puerta de la cueva alguien había dejado algo para mi y creo que sabia quien era ese alguien, era un pergamino el que  abrí rápidamente, tenia muchas dudas y pocas respuestas, eso me estaba volviendo loco, deje esos pensamientos de lado y centre mi atención en el pergamino, este contenía un dibujo y un texto, el dibujo me pareció familiar, tan familiar que comencé a sudar helado, tan helado como los hielos de Skyrim, mis ojos se llenaron de lagrimas y en ese momento todo cobro sentido, el hombre de negro había estado ahí, para devolver mis recuerdos y seguir con su enfermo juego de muerte y dolor, el pergamino tenia dibujado al hombre de negro con su túnica y su bastón, mientras que el texto decía "Tu padre esta muerto y tu eres el ultimo.", seque mis lagrimas guarde el pergamino y salí de la cueva, volvería a Seyda Neen por algo de información, si estuvo aquí quizás paso por ahí.

Algún día lo encontrare y cuando eso suceda habrá un hechicero menos en este mundo y mi ira se habrá apaciguado.

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